Adios 2006 / Hola 2007
Como todo es relativo, el cambio de ayer a hoy a sido ínfimo. Un día más, como tantos otros. Otro día 1 en el calendario más, como tantas otras veces. La única diferencia radica en el segundo apellido de la fecha, que suma uno. Ahora en vez de llamarnos 2006 somos 2007. Y la tradición, las ganas de fiesta o lo que sea hace que nos juntemos "todos" para celebrarlo y la nostalgia, el dejarlo todo para mañana o lo que sea otra vez hace que tomemos este día como punto de reflexión de qué es nuestra vida, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Después de diez meses razonando casi cada día de dónde vengo y hacia dónde quiero ir, supongo que hace que hoy no sea un día especial en ese sentido. No obstante, dejo aquí escrito en este muro una vez más, qué siento para mirarme con otros ojos, en otro momento, desde otro sitio:
Adios 2006, podría decir que has sido el peor año de mi vida, puesto que descubrí un lado amargo de la vida que no había probado aún, pero lejos de serlo lo recordaré siempre por ser el año de mi crisalización. Para mí que siempre he optado por el sabor de las gominolas de la vida el contraste fue devastador. Más el enamorarme que el desenamorarme, por no esperado, por traicionero. Siempre supe que mi mujer no era mi media naranja, el diario que escribía entonces me delata, pero decidí avanzar con ella y darle todo cuanto tenía. Ahora después de tanto revisionarme sin parches ni vendas en los ojos, seguramente porque volqué mil miedos y deseos en ella. Por eso mismo y por muchas cosas más, estamos como estamos. No acepté lo que había, me creé otra imagen e intenté pintar con amor un cuadro que no era real. No pasa nada. Gracias 2006, por tu compañía en el largo caminar del cambio, de empezar a ver las cosas como "son", no como quiero que sean. La tómbola del 2006 me noqueó con un nuevo "premio" no esperado: María. No la esperaba. No soñaba con ella porque en mi cabeza no cabía que pudiese existir. No la hubiese elegido NUNCA en el momento donde se encontraba el minutero del reloj de mi vida cuando apareció. Pero apareció. Su alma, su corazón, el mío, sus ojos, mi incosciente o lo que sea, me pidió a gritos desgarradores AMOR. Y después de mucho valorar, de mucho intentar mirar para otro lado, de tratar de no sentir ¿dessentir?, de machacarme... y a fuerza de abrir los ojos tanto que casi se me desgarran los párpados, a fuerza de sí sentir, de intuir, de AMAR y de volver a sentir, elegí y mi AMOR le ofrecí. Por si lo quería. Sin restricciones. Sin peticiones. Sin letra pequeña. AMOR. Sin refinar. Sin máscaras ni dobles sentidos. AMOR en cubos o piscina, como ella pedía y yo tenía. Así que después del revoltijo de nuevas y viejas sensaciones. Paré máquinas. Viré mi rumbó hacia una orilla, y emprendí un camino por el desierto de lo emocional, de lo instintivo, de lo que mi paz interna me pedía. Pese a la sed. Pese a la incomprensión. Pese a no saber que habrá al final. Cambié mi vida y pasé de tener tranquilidad social a serenidad interior. No es lo mejor de la vida, pero algo es algo... Al contrario que tú, nunca soñe contigo, ahora que sé que existes y que no eres una utopía, no dejo de hacerlo. Cada día. Cada hora. Cada minuto. Por lo visto, es lo que conlleva llevar la etiqueta de intenso grapada en la nuca. Intenso, aunque no sepa aún muy bien que es. Para lo bueno y para lo malo. Me encanta AMAR, así que GRACIAS 2006.
Y hola 2007, te presentas porque es tu hora y como muchos, te tomo como hito en mi caminar, y me pregunto si me disiparás la incertidumbre de saber qué hay al final de este enorme desierto. Saber si está el oasis que percibo, huelo y siento, o es un simple espejismo psiquico-químico que me hará cambiar de nuevo el rumbo si no muero de sed y calor antes. Y cual siamés que fui de mi mujer, terminaré de desmembrar lo que elegí construir con ella. Con última llamada enero. Y aguantar el temporal que será estar eligiendo no ver cada día a mi hija. Y emprender un camino de letras donde algún día pueda leer mi versión, mi viaje y mis porqués. Y seguir sintiendo esta añorada calma en el estómago por no querer forzar a mi corazón a latir a un ritmo o hacia un sitio que él no quiera. Y adaptarme a cosas nuevas y VIVIR. Cada día. Valorando. Sumando. Aprovechando cada miga. Cada grano de azúcar. Intentando ser FELIZ. Siendo feliz. Es mi objetivo en tus lomos 2007. Ser feliz sin depender de nadie. Sin objetivos externos. Ser feliz por ser feliz. Por saber que yo siempre elijo. Y elegir. Vale. Pues eso. Elijo ser feliz. Es el único camino por el que veo que tengo suficiente fuerzas y energía dentro para poder hacer lo otro que más me gusta: dar cosas positivas (+) e intentar hacer feliz a todo aquel que QUIERO. Ya véis, a cada uno nos da por una cosa. Entra 2007, ponte cómodo, no te avergüences de como eres y por favor, ¡pórtate bien!
Habemus peroratam. La primera del año ;)
Abrazos, besos y caricias para todo aquel que quiera coger.
"Tk más que a ninguna otra cosa pq lo elijo así <3"
bye, bye & wellcome
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angelita dijo
Hola, deseo que el nuevo año haga realidad tus sueños,y que siempre Dios te guie para que el camino que elijas sea el mejor y que al final del año estemos aqui, aunque en la distancia, festejando contigo las alegrias que te halla dejado 2007.Un fuerte, fuerte abrazo.
1 Enero 2007 | 08:16 PM